SENCILLAMENTE ESTO ES INCREIBLE

 

(REFLEXIÓN)

 

Imposible no dejar de compartir mis impresiones luego de ver y analizar la crianza y  formación que hoy algunos  padres y madres entregan a sus hijos. Si usted es de las madres o padres que carga la mochila de su hijo cuando va al jardín, saca punta a sus lápices, recorta y pega sus tareas, compra zapatillas con velcro y así evita amarrarle los cordones y, más aún, se “ahorra el tiempo” de enseñarle a hacerlo,  “no envía a su hijo al colegio porque caen unas cuantas gotas de agua lluvia”, hay altas probabilidades que esté formando un hijo mamón.

RESPECTO DE LAS LLUVIAS.

Hasta donde recuerdo y tengo conocimiento, ninguno de mis compañeros de curso y amigo murió por ir al colegio mientras se manifestaba una lluvia, es más, para nosotros asistir a la escuela mientras llovía era un motivo de regocijo, recuerdo que construíamos barquitos de papel y los poníamos a navegar en cada zanja de agua o cuneta que llevara caudal de agua lluvia, los profesores aprovechaban la oportunidad para hacer de la ocasión un momento de  aprendizaje, nos hablaban de la condensación, vaporización, de los choques de vientos (truenos), de los relámpagos, de los beneficio de la lluvia para la agricultura, de la importancia de la acumulación de aguas en las cuencas para el brebaje humano y animal, hoy puedo concluir que los profesores aprovechaban esas importantes oportunidades para generar no tan solo conocimiento, a la vez mucha cultura general.

Por otra parte los padres y madres comenzaban desde muy temprano con sus interminables discursos, “llueva o no llueva te  levantas y te vas al colegio”, era lógico tratar de resistirse a levantarse, la mañana era helada, gris y la cama calentita,,,,, ya el segundo llamado no tenía la complacencia y tono de advertencia del primero, sencillamente la ropa de cama para atrás y una oreja nuestra a disposición de la mano de la madre o del padre y un APÚRATE, QUE LLEGARAS ATRASADO AL COLEGIO.

Transcurrido los años logramos comprender el mensaje de nuestros padres y profesores, sencillamente uno no puede detener su quehacer cotidiano y responsabilidades propias porque esta lloviendo, lo correcto es prepararse y equipar a los hijos para enfrentar sus responsabilidades bajo condiciones climáticas  adversas.

Indudablemente que en esos años también existían los resfríos y no me cabe duda alguna, que también fue una preocupación de nuestros padres, así lo dejan entrever sus previas acciones y  recomendaciones antes de que partiéramos al colegio, “no te mojes más de la cuenta y juega en los pasillo techados”, “si te mojas te pones la ropa seca que echaste en tu bolsón”.  En otras palabras, nos enseñaban a enfrentar la vida junto con sus inclemencias naturales.

Entonces evaluaremos lo propio, lo institucional, desde una mirada formativa y valórica.

Hoy (12 de agosto del 2015), de un total de 1.100 estudiantes, solo se presentaron a sus obligaciones escolares 180 estudiantes aproximadamente, 120 de Educación Media y 60 de Educación básica.

El Ministerio de Educación establece que debe existir una asistencia mínima de estudiantes para que al establecimiento se le reconozca como día efectivo para su funcionamiento y pago de la subvención escolar, por ello, entendiendo la normativa legal vigente, nos vimos en la obligación de suspender las actividades académicas por el día de hoy, las que deberán ser recuperadas en calendario que próximamente se entregará  a los apoderados en reuniones mensual de cursos.

Estimados padres y apoderados, los invito a reflexionar responsablemente en relación a la formación de sus hijos, orientarlos en las responsabilidades que ellos tienen, sus deberes, obligaciones y derechos, entendiendo que estamos formando hombres y mujeres de bien para el mañana, preparándolos para que no tan solo enfrenten inclemencias  climáticas, también emocionales, laborales y familiares, todo propio de nuestro tránsito por la vida.

Resumiendo, he de felicitar a todos los padres, apoderados y estudiantes que bajo una simple lluvia matinal adoptaron la determinación de presentarse  y enviar a sus hijos a cumplir con sus obligaciones educacionales. A los padres y apoderados que adoptaron otra determinación, que a nuestro entender es respetable, los invitamos a mejorar, colaborándonos permanentemente en la supervigilancia de la asistencia de sus hijos al colegio para lograr los aprendizajes establecidos en el currículo.

Quiero aprovechar la oportunidad de agradecer el apoyo y comprensión de los docentes toda vez que habiéndose presentado a su trabajo normalmente, debieron  suspender sus funciones pedagógicas por baja asistencia de los estudiantes.

Les saluda cordialmente,

 

Francisco García Villablanca

Gerente de Gestión

Colegio San Francisco Javier